Dicen que la sonrisa es el espejo del alma y solo hay que ver las fotos de esta boda para saber lo que se refleja.

Los protagonistas de esta historia son Beatriz  y Jorge, una belleza de ojos azules que lo dicen todo y un madrileño apasionado por la caza y el campo.

El co-protagonista, fue un vestido de Pol Nuñez, de líneas sencillas con detalles de pedrería en los hombros y en la cintura aportando personalidad, espalda con escote en V decorada con unos pliegues drapeados, manga tres cuartos y de acabado impecable.

El lugar de la celebración elegido fue San Fermín de los Navarros, una iglesia céntrica de Madrid a ladrillo visto.

El decorado en colaboración con Verderón, sencillo, cuidado y muy al detalle.

El ramo, permitidme que añada ¡qué ramo!, totalmente personalizado por Verderón gracias al ingenio de la novia y la creatividad de Verderón, con plumas motivo de la pasión de Jorge por la caza y el color verde tan de ellos y muy nuestro.

La novia: radiante.
El ramo: verde que te quiero verderón.
Los preparativos: minuciosos.
El cuidadoso detalle: batuta de toda la boda.
El color: el verde.
La ilusión: en la cara.
Primando: la sencillez más elegante.
Conclusión: ¡Idílica, impresionante y única!

¿Y los preparativos? ¿y el maquillaje?, ¿los zapatos?, ¿el anillo de pedida?….

Continuará… y no te defraudará.

Decoración y ramos: Verderón, organización de eventos.
Fotografía: Casilda de la Pisa de Miracui.

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